Jugó con Ginóbili e hizo historia con Luz y Fuerza

Mauricio Hedman vistió varias camisetas a lo largo de su carrera, pero su paso por Luz y Fuerza lo dejó en la historia del básquet de la tierra colorada

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 06/10/2020  | 

Hoy vive en Cañada Gómez, una ciudad que adoptó como propia, pero es de cuna obereña. Vivió en Posadas y Finito Gehrmann fue su padrino. De Racing de Posadas fue reclutado por León Najnudel para ir a Sport Club Cañadense y allí empezó su camino hacia la Liga Nacional.

En la temporada 1992/92 fue elegido como Revelación de la elite en Argentina y en 1995 pasó a la historia como el primer misionero en vestir la camiseta de un club de la tierra colorada en la Liga Nacional.

El 29 de septiembre de ese año, Mauricio Hedman debutó con el Eléctrico en Bahía Blanca ante Estudiantes y fue victoria 112-97 para los misioneros. Pero unos días después, el 6 de octubre, Luz y Fuerza jugó su primer partido en el polideportivo de El Zaimán y el obereño pudo jugar ante su familia y amigos.

Hace 25 años, el conjunto dirigido por Rubén Magnano derrotó a Ferro por 92-86, en lo que fue el tercer triunfo consecutivo para el Eléctrico en el inicio de esa temporada de la Liga Nacional y el obereño aportó 7 tantos para la victoria.

"Lo de Luz y Fuerza fue una revolución. Te gritaban cosas por la calle. Yo nunca vi al Zaimán lleno como en esa época. Mi papá se venía con los amigos de Ituzaingó, había carteles de Oberá, de Iguazú, de Puerto Rico. Creo que fue un año muy representativo de la provincia. Se armaban autos para venir a ver los partidos y tengo muy gratos recuerdos. Quizás el final empañó un poco todo", contó el obereño en una entrevista con El Territorio.

"Quedamos novenos y fue bueno. Si hubiese sido al revés, de menor a mayor, el noveno puesto era un éxito total. Nosotros sorprendimos de entrada, hasta estuvimos primeros en un momento, pero después bajamos. Nuestra clave era Jerome Mincy, que después Boca se lo llevó y salió campeón", analizó Hedman sobre la única temporada en la máxima categoría.

Después, el obereño emigró a Bahía Blanca, para jugar en Estudiantes y coincidió con la vuelta de Emanuel Ginóbili a esa ciudad. Allí jugó dos años junto a uno de los mejores jugadores de la historia.

"Cuando estábamos en Estudiantes llegó Daniel Rodríguez y nos dejó jugar libres. Corríamos y tirábamos. Manu y Pancho Jasen tenían 20 años. Era un equipo liviano y de repente empezamos a ganar y había una clave de Manu, que demostraba lo que era. En un entrenamiento intentaba algo. En el partido iba, lo intentaba y lo hacía y eso es muy difícil. Tenía una cabeza única, tenía una computadora", contó el misionero.

Pero además de compartir los primeros años de carrera profesional de Ginóbili, el obereño estuvo cerca de varios personajes de la Generación Dorada: "Tuve la suerte de jugar con varios buenos. De los del 2004 estuve con Magnano, con Hugo Sconochini, el Puma Montecchia, Walter Hermann, Manu Ginóbili y en la primera preselección a la que fui me tocó compartir pieza con Fabricio Oberto".